ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN

DEL BOSQUE AUTÓCTONO EN VALLADOLID

www.arba-s.org

arbav@arba-s.org

MARTES de 19:30 a 21:30 h. en el vivero:

Facultad de Medicina, entrada por c/ Real de Burgos s/n (frente a la residencia Alfonso VIII)

jueves, 25 de noviembre de 2021

Recuperando un tramo de bosque de ribera en Becilla de Valderaduey


Los bosques de ribera están formados por árboles y arbustos de hoja caduca, próximos a los ríos y cauces de agua. Tienen una función importantísima de protección contra las riadas y la erosión, depuración de aguas, alimento y protección de peces y fauna piscícola, desecación y saneamiento de zonas pantanosas, y además dan heterogeneidad a los paisajes monótonos de las grandes extensiones cultivadas o de los bosques colindantes. También actúan como excelentes cortafuegos.

Dependiendo de la proximidad al agua se pueden diferenciar varias zonas, ocupadas por diferentes especies:

Distribución general de las diferentes especies respecto al cauce del río. Fuente: Manual básico para reforestar con plantas autóctonas (ARBA-Va)
 

Cerca del cauce, y frecuentemente en contacto directo con el agua, encontraremos sauces con porte arbustivo, y quizá alisos. Ambas especies soportan bien las crecidas y los encharcamientos.

Un poco más alejados encontraremos tarays, más sauces, álamos y chopos. No precisan contacto directo con el agua y les basta su humedad.

Y todavía un poco más alejados, encontraremos fresnos y olmos.

Pero además de estos árboles “principales”, el bosque de ribera alberga una multitud de árboles menores, arbustos, lianas y herbáceas, que hacen que estos espacios sean habitados por todo tipo de animales: anfibios, aves, insectos, mamíferos... Estos sotos son un lugar de refugio, reproducción y alimentación fundamental para la fauna y contribuyen a incrementar la diversidad de flora y fauna de un territorio.

El Valderaduey es un río de Tierra de Campos con un marcado estiaje en verano. Está encauzado entre motas para evitar las inundaciones periódicas de los campos de cultivo colindantes.

En el término de Becilla el río no cuenta con ningún tramo de soto, ya que los cultivos llegan hasta el mismo borde de las motas. Estas se desbrozan periódicamente hasta prácticamente el borde del agua para que estén "limpias" y sean transitables, eliminando con ello todo tipo de vegetación herbácea y arbustiva. El cauce del río es dragado periódicamente para eliminar la concentración de carrizo y el cieno que se saca se deposita en la parte opuesta de la mota. El único testimonio de los sotos son unos pocos chopos alineados en algunos tramos del río y algunos sauces con las raíces prácticamente sumergidas en el cauce.

Foto del Valderaduey desde la mota de encauzamiento. A la izquierda se ve el cauce del río cubierto de carrizo (Phragmites australis). A la derecha sobre la mota chopos canadienses (Populus x canadensis).

Para remediar esta ausencia de sotos, el pasado día 21 de noviembre más de 50 personas de todas las edades nos juntamos a iniciativa de la Asociación Cultural Becilla en Movimiento y llevamos a cabo una plantación de especies autóctonas de ribera con el objetivo de recuperar un pequeño espacio de bosque de ribera.

La parcela elegida junto al río es un antiguo prado perteneciente al ayuntamiento que lleva muchos años sin uso de ningún tipo. Se pueden apreciar en él algunos olmos dispersos, seguramente de semillas de olmo siberiano (Ulmus pumila) provinientes de ejemplares de las cercanas piscinas del pueblo. El olmo siberiano no es autóctono de la península ibérica, pero se ha asilvestrado en algunos lugares como resultado de su uso en jardinería. El olmo característico en Tierra de Campos era el “negrillo” (Ulmus minor). Sus terrenos naturales, especialmente las vegas, fueron progresivamente transformados para el cultivo agrícola. La presencia de olmos negrillos adultos es escasa por la pérdida de sus áreas naturales y por la pandemia de grafiosis que acabó a partir de los años 70 con la inmensa mayoría de olmedas de la península, Europa y Norteamérica.

Como vimos antes, los olmos se sitúan en el espacio de la ribera más alejado del cauce, pues se contentan con tener humedad en el subsuelo. Para acompañarlos plantamos fresnos (Fraxinus angustifolia), sauces (Salix sp.) y una gran variedad de arbustos presentes en las riberas y que son una fuente importantísima de alimento para la fauna: saúco (Sambucus nigra), majuelo o espino albar (Crataegus monogyna), rosal (Rosa sp.), endrino (Prunus spinosa), cornejo (Cornus sanguinea), bonetero (Eounymus europaeus) y aligustre (Ligustrum vulgare).

Un momento de la plantación.

Esperamos que esta sea la primera plantación de muchas y que podamos crear un pequeño bosque de ribera para su disfrute mediante actividades recreativas y de educación ambiental, ya sea con un simple paseo por un entorno agradable o con la contemplación de la flora y la fauna ya que la vegetación de ribera provee refugio y alimentación a diversos insectos polinizadores, aves migratorias y residentes y pequeños mamíferos.

Recursos:

 


miércoles, 29 de septiembre de 2021

La grafiosis del olmo

Ulmus minor en el pueblo de Guadarrama en 2011. Foto: David Arribas.

 

El género Ulmus cuenta en la península ibérica con tres especies autóctonas Ulmus minor, U. glabra, U. laevis y una exótica, U. pumila, con un moderado grado de asilvestramiento. Son árboles caducifolios que alcanzan entre los 15 y 20 metros de altura y que, según especies o individuos, pueden llegar a los 2 metros de diámetro.

El olmo negrillo (Ulmus minor) es el más común. De los tres autóctonos es el que alcanza las mayores alturas y los fustes más gruesos. Es una especie hidrófila que puede habitar en diferentes localizaciones siempre que el suelo mantenga la necesaria humedad durante el periodo estival o las temporadas de sequía en el suelo sean breves. Presenta una relativa tolerancia a los fríos invernales y a las altas temperaturas estivales, en un orden semejante a las que soporta la encina. Es propia de las vegas y márgenes de cauces donde ocupaba la banda exterior de los bosques de ribera, la de transición a la vegetación climatófila más seca.

Sus terrenos naturales, especialmente las vegas, fueron progresivamente transformados para el cultivo agrícola desde el comienzo del Neolítico. La magnitud de la transformación de su hábitat natural fue tal que han quedado pocos restos naturales. En la actualidad donde más abunda es en las cuencas del Duero, Tajo, cabecera de la cuenca del Guadiana, Guadalquivir, Ebro y las restantes grandes cuencas mediterráneas.

Su madera se ha empleado para la producción de diversas piezas (ejes de carros, utensilios de cocina, construcción naval, etc.), como tutor de vides, como productor de ramón para el ganado y con fines ornamentales.

Hoy la presencia de olmos negrillos adultos es escasa y solo los encontramos como grupos de renuevos parcialmente resecos debido a la pandemia de grafiosis que acabó a partir de los años 70 con la inmensa mayoría de olmedas de la península, Europa y Norteamérica.

 

Rebrotes de olmo secos por el ataque de la enfermedad. Un detalle que permite confirmar la muerte por grafiosis es que las puntas de las ramas secas se curvan hacia el interior de la copa, dándole un aspecto de pincel. Ribera del río Pisuerga a su paso por Valladolid.


La grafiosis

La grafiosis del olmo es una pandemia que llegó a la península a mediados de la década de los años 30 (aunque hay evidencias de pandemias previas al siglo XX), y cuyo patógeno responsable es el hongo vascular Ophiostoma ulmi. La enfermedad fue reconocida por primera vez en España hacia el año 1932 por el patólogo forestal Benito Martínez. Esta primera pandemia de O. ulmi causó una pérdida estimada entre el 10 y 40 % de los olmos, provocando la selección natural de individuos resistentes. A este hongo se le conoce como especie no agresiva de la grafiosis. A principios de los 70 sobrevino una nueva especie de mayor virulencia denominada Ophiostoma novo-ulmi. A esta nueva especie causante de la segunda pandemia y que provocó la práctica desaparición de los olmos adultos en toda España, se le conoce como especie agresiva.

Ambas especies bloquean el movimiento de la savia por los vasos del árbol, lo que provoca un fuerte marchitamiento foliar, su defoliación, y la muerte posterior. La mayor diferencia entre la especie no agresiva y la agresiva es que esta última produce una sustancia que es tóxica para el árbol (CU o ceratoulmina). Con el ataque del hongo no agresivo al árbol le daba tiempo a la sectorización del tronco, es decir a la tabicación longitudinal del tejido conductor aislando la parte invadida del resto sano, teniendo como consecuendia la pérdida de ramas o partes de la copa pero no muriendo el árbol. Sin embargo la sustancia tóxica de la especie agresiva envenena al árbol antes de que tenga tiempo de sectorizar y la consecuencia es una muerte bastante rápida.


Fotografía realizada mediante un microscopio electrónico de barrido mostrando hifas del hongo patógeno de la grafiosis (Ophiostoma novo-ulmi) colonizando un elemento vascular de la madera temprana de un olmo. Durante el proceso de colonización del xilema, el hongo causa la cavitación de los elementos conductores, ocasionando un déficit hídrico al árbol. Foto: Luis García Esteban. (Fuente: Página web del Proyecto Life+ Olmos Vivos, https://www.olmosvivos.es/la-enfermedad/el-hongo/)

 

La transmisión de la grafiosis se produce fundamentalmente por el transporte de trozas infectadas (así es como seguramente la enfermedad llegó a Europa desde Asia, a América desde Europa y de vuelta a Europa desde América en la variante más agresiva) y el vuelo de coleópteros pertenecientes a la familia de los escolítidos.

La enfermedad la transmiten fundamentalmente tres especies de escolítidos (Scolytus multistriatus, S. scolytus y S. kirschii) de las siete presentes en la península ibérica, que portan consigo las esporas de los hongos y las introducen en el árbol durante su puesta y alimentación.

Los escolítidos, también conocidos como barrenillos de los olmos, siempre coexistieron en equilibrio con los olmos. La aparición del hongo estableció una nueva combinación insecto-patógeno que, junto con la acción globalizadora del hombre, ha supuesto la extensión de la enfermedad por todo el planeta.

 

Scolytus scolytus. (Foto: U.Schmidt, 24.VI.1978 ). (Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Scolytus_scolytus).


Los escolítidos colonizan el floema (tejido conductor por donde circulan los nutrientes) de olmos normalmente debilitados, invernando como larvas en sus galerías. En primavera, se transforman en adultos que salen al exterior. Si el olmo estaba infectado por la grafiosis, esos insectos serán portadores en su cuerpo de las esporas del patógeno, ya que el hongo fructifica en el interior de las galerías que hacen los barrenillos. Los insectos adultos buscan árboles apropiados para su reproducción, deteniéndose en las copas de los olmos sanos para alimentarse. De esta manera, a través de las heridas de alimentación que producen, las esporas encuentran un lugar donde germinar y crecer hacia el sistema vascular del árbol. Al expandirse por el xilema (tejido conductor por donde circulan agua y minerales disueltos) del árbol, produce la embolia de los conductos.

 

S. scolytus realizando una mordedura de alimentación en la horcadura de una ramilla. (Foto: J. Pajares). (Fuente: “Los olmos ibéricos. Conservación y mejora frente a la grafiosis”).


Al infectarse olmos sanos mediante las mordeduras de alimentación de los escolítidos portadores de las esporas del hongo, la enfermedad se extiende por el olmo, debilitándolo. Los olmos débiles por estar enfermos o en fase de senescencia son el lugar elegido por los escolítidos para reproducirse. Para ello realizan galerías longitudinales a lo largo del floema donde realizan las puestas de los huevos. Las larvas, al emerger, se alimentan de las células del floema avanzando perpendicularmente a partir de la galería inicial, estableciendo el característico patrón “gráfico” que dio nombre en origen a la enfermedad. Al transformarse las larvas en adultos y emerger estos en primavera, inician de nuevo el ciclo de la enfermedad si el olmo está infectado con el hongo.

 

Galería materna de S. kirschii. (Foto: J. Pajares). (Fuente: “Los olmos ibéricos. Conservación y mejora frente a la grafiosis”).

Sistema de galerías larvarias de escolítido. (Foto: Barron, George). (Fuente: https://atrium.lib.uoguelph.ca/xmlui/handle/10214/5835).

 

La dependencia de los escolítidos de olmos viejos y debilitados para su reproducción limitaba su número, al ser estos olmos débiles relativamente escasos y dispersos antes de la aparición de la enfermedad. Con la aparición de la enfermedad el número de olmos debilitados fue en aumento y por tanto las posibilidades de reproducción de los escolítidos también, lo que produjo una explosión de su población. Por esta razón la enfermedad se expandió de forma tan rápida y devastadora para las olmedas de la península ibérica y del norte de América.

 

Ciclo de infección de la grafiosis. (Fuente: “Los olmos ibéricos. Conservación y mejora frente a la grafiosis”. Adaptación: ARBA-Va).

 

Programa para la Conservación de los Olmos

El programa español para estudiar y frenar la enfermedad se impulsó en 1986 desde el antiguo ICONA (hoy dentro de la Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) y la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes (Universidad Politécnica de Madrid). Los primeros pasos fueron el estudio de la enfermedad, las condiciones particulares de la península y los agentes implicados (los olmos hospedantes, el hongo patógeno y los escolítidos vectores).

Los estudios evidenciaron que no se podía acabar con el hongo de manera efectiva ni luchar contra el escolítido de forma segura, por lo que el programa dirigió su atención al estudio de aquellos olmos que no se veían afectados por la grafiosis.

La única vía que hasta ahora se ha demostrado efectiva en la lucha contra la grafiosis pasa por localizar los genotipos resistentes (aquellos olmos que se muestran resistentes o tolerantes a la enfermedad), por lo tanto uno de los objetivos principales del programa es conocer la diversidad de los olmos en España. A partir de ello será posible identificar los recursos genéticos que se deben conservar y utilizar en cruzamientos para generar nuevos individuos resistentes y permitir la reintroducción del olmo con garantías de éxito.

Entre los resultados del Programa español  para la Conservación de los Olmos, están el haber logrado clones tolerantes a la grafiosis a partir de olmos autóctonos resistentes de manera natural.

El reconocimiento al logro de estos clones ha sido su reciente inclusión en el Registro Nacional de Materiales de Base, lo que permite que puedan ser utilizados como material forestal en la repoblación de riberas, sotos y llanuras de encharcamiento transitorio.

Ver texto completo en: https://www.olmosvivos.es/el-proyecto/antecedentes/


Estaquillas de olmo en un medio inerte para su enraizamiento y posterior traslado a contenedor. Foto tomada durante la visita que hicimos ARBA-Va al Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales de Valsaín en mayo de 2021. En este centro se mantienen los 5 clones ibéricos resistentes de Ulmus minor de los que se obtiene el material de reproducción, además de un banco genético de olmos procedentes de localizaciones de toda Europa.


Más información



martes, 9 de marzo de 2021

La UVA entrevista a ARBA

El Área de Cooperación Internacional para el Desarrollo de la Universidad de Valladolid (UVA) inaugura su canal de entrevistas 2020/2021 en Youtube con una presentación de ARBA-Va.

El Vivero Educativo de Especies Autóctonas de ARBA Valladolid está ubicado en la Facultad de Medicina gracias al Convenio de Colaboración firmado con la Universidad de Valladolid en marzo de 2004.



martes, 5 de enero de 2021

Actividades realizadas en el otoño de 2020

Este pasado año 2020 la pandemia de coronavirus ha condicionado y limitado las actividades que solemos realizar habitualmente.

Algunas plantaciones se han tenido que suspender por razones sanitarias, otras actividades han visto limitado su aforo y hemos hecho todo lo posible por observar todas las precauciones necesarias por responsabilidad ante la situación.

A pesar de todo aquí va el resumen de algunas de las actividades que hemos llevado a cabo en otoño de 2020.

Taller de construcción de cajas nido para polinizadores

 

A finales de octubre realizamos un taller de construcción de cajas nido en el vivero de ARBA. A partir de las piezas de la caja previamente preparadas se procedió al montaje. Se colocaron las cañas y troncos en su interior y se impermeabilizó la estructura con aceite de linaza.

➡ Aquí tenéis todas las instrucciones y más información sobre los polinizadores silvestres: https://arba-va.blogspot.com/2020/11/construccion-de-cajas-nido-para.html

Palazuelo de Vedija

Hemos colaborado con la Asociación Cultural "Marrandiel" de Palazuelo de Vedija para revegetar un tramo de la antigua vía ferroviaria del tren "burra" entre los términos de Palazuelo y Villamuriel de Campos, actual Vía Verde del Tren Burra. En el tramo a revegetar la asociación ha construido un pilón para la recogida de agua del Manantial de la Vía.

La colaboración ha consistido en la donación de: 15 rosales (Rosa sp.), 18 majuelos (Crataegus monogyna), 14 encinas (Quercus ilex), 14 quejigos (Quercus faginea) y 43 saúcos (Sambucus nigra). La plantación corrió a cargo de la Asociación Cultural "Marrandiel".


➡ Más información sobre el Manantial de la Vía: https://www.lamardecampos.org/actualidad/la-asociacion-marrandiel-recupera-el-manantial-de-via/

Proyecto "Módulos de regeneración forestal"

A lo largo de noviembre seguimos trabajando en la parcela experimiental de Aguilar de Campos continuando con los ensayos del proyecto.

Módulo 1. Estudio de implantación de quercíneas y arbustos simultáneamente para la reforestación de terrenos agrícolas

En este módulo se había tratado el terreno tras la plantación inicial con inóculo de esporas de hongos micorrícicos. A pesar de ello el porcentaje de supervivencia de encinas y quejigos ha sido bajo para nuestras expectativas, los arbustos sin embargo se han implantado con mucho más éxito.

En la ampliación de este ensayo se trata de averiguar si el gran número de marras que se ha producido entre las quercíneas en estos años se debe solo a la falta de agua, o si también influyó la falta de microorganismos en el suelo. Para ello se repusieron las marras con encinas y quejigos. Se añadió 1l de mantillo al fondo del hoyo de plantación, se cubrió con sepiolita el cuello de la planta por dentro del tubo protector para minimizar la emergencia de plantas herbáceas que pudiesen ahogar al plantón los primeros años y se regó con suspensión de esporas de Pisolithus sp. para favorecer la micorrización.



➡ Enlace al módulo: https://arba-va.blogspot.com/2020/02/estudio-de-implantacion-de-quercineas-y.html

Módulo 4. Plantación en alta densidad, con apoyo de destiladores solares y facilitación del desarrollo radical

En este módulo el brazo oeste no recibió tratamiento de esporas tras la plantación inicial y tuvo muy baja supervivencia.

Se ha vuelto a plantar el brazo oeste para comprobar la supervivencia en general, el nivel de supervivencia de las plantas según su proximidad a plantas ya establecidas, verificar si la proximidad al núcleo central favorece en alguna medida la supervivencia de las plantas y, en caso afirmativo, efecto sobre el crecimiento de dicha proximidad. Partimos de la suposición de que las hifas y entramado de raíces del espacio central se habrá expandido colonizando en parte el terreno circundante.

Destacado en azul el brazo oeste y las plantas utilizadas en la reposición: Qf (Quercus faginea) XX (altura en cm) y Qi (Quercus ilex) XX (altura en cm).


Como en el módulo anterior, se añadió 1l de mantillo al fondo del hoyo de plantación, se cubrió con sepiolita el cuello de la planta por dentro del tubo protector para minimizar la emergencia de plantas herbáceas que pudiesen ahogar al plantón los primeros años y se regó con suspensión de esporas de Pisolithus para favorecer la micorrización. Además se midió la altura de los plantones para llevar un control del desarrollo posterior.

➡ Enlace al módulo: https://arba-va.blogspot.com/2020/04/plantacion-en-alta-densidad-con-apoyo.html

Módulo 7. Estudio de implantación y crecimiento de catorce especies arbustivas y arbóreas con apoyo de micorrizas e hidrogel retenedor de agua


El alto número de marras del Módulo 7A pudo ser debido al uso inadecuado del polímero retenedor de agua y el efecto sellador de la tierra que no permitió la entrada suficiente de agua para que el polímero hiciera su función. En el Módulo 7B esperábamos que las micorrizas tuvieran mayor éxito en la supervivencia de las plantas y, sin embargo, apenas hay diferencia entre ambos Módulos. Este bajo rendimiento puede ser debido no solo al sellado de los hoyos de plantación que no ha permitido la acción del polímero retenedor del agua, sino también a la mala estructura del terreno, por lo que que las micorrizas comerciales y el riego de suspensión de esporas aplicados en el lado 7B no pudieron ser aprovechadas por las plantas antes de secarse.

La actuación de este año ha consistido en la reposición de las marras con la misma especie. En esta ocasión se añadirán pastillas de micorrizas que se reducirán a polvo y serán mezcladas en vivero con el mantillo a utilizar, así como el agua sólida. En el sector 7A se ha usado la combinación mantillo más agua sólida y en el 7B mantillo más sepiolita.

Si, como creemos, la suspensión de esporas y las pastillas de micorrizas que utilizamos tienen un efecto de mejora de la estructura del terreno, debemos suponer que el espacio que vamos a utilizar ya debe tener una cierta red de hifas procedentes del tratamiento anterior, y debería mejorar claramente la supervivencia de las plantas que pongamos.

➡ Enlace al módulo: https://arba-va.blogspot.com/2020/03/estudio-de-implantacion-y-crecimiento.html 

Voluntariado ambiental: Reserva Biológica Urbana “El Tomillo”

El 28 de noviembre y convocados por ACENVA realizamos una reposición de marras de especies arbustivas y plantas autóctonas en la “Microreserva de Mariposas” de la Reserva Biológica Urbana “El Tomillo”. También se instalaron refugios para murciélagos y se realizó el mantenimiento de los refugios para polinizadores y cajas nido instaladas en años anteriores. Además se instaló un panel informativo.


➡ Enlace al Proyecto de Reserva Biológica Urbana "El Tomillo": https://arba-va.blogspot.com/2020/10/proyecto-de-reserva-biologica-urbana-el.html

El montecillo, Villanueva de Duero, Valladolid

El 13 de diciembre realizamos una plantación con las asociaciones locales de Villanueva en una parcela en la que ya se había intervenido en años anteriores. La zona de plantación se encentra en un claro de un pinar. Se plantaron en total 12 retamas, 5 madreselvas, 10 jazmines, 13 rosales, 10 sabinas, 26 encinas y 29 quejigos.


miércoles, 9 de diciembre de 2020

Un metro cuadrado de bosque

Este estudio forma parte del proyecto "Módulos de regeneración forestal" que ARBA-Va está desarrollando en una parcela cedida por la Junta de Castilla y León en el término de Aguilar de Campos. El estudio corresponde con el Módulo 17 del proyecto. Actualizado: 02/08/2020.

Inspirado en el libro de George Haskell, "En un metro de bosque: un año observando la naturaleza", se ha puesto en marcha un nuevo Módulo dividido en dos secciones.

Consiste en poner en un metro cuadrado de terreno, un árbol central y cuatro arbustos como acompañantes. El grupo se protege de los herbívoros mediante un cercado con malla de metro y medio de altura.

Esquema de implantación del metro cuadrado de bosque.

El objetivo es crear una pequeña agrupación de plantas protegidas de los herbívoros hasta que alcancen un mínimo desarrollo. En la elección de plantas hemos considerado importante ubicar arbustos espinosos o enmarañados en los rincones para que ejerzan de defensa frente a los herbívoros una vez que se quite la malla de protección.

Para ello se han situado tres espacios de un metro cuadrado separados entre sí de cinco a seis metros en los que se han plantado respectivamente un quejigo, una encina y un almendro, y una combinación de arbustos en las esquinas de cada uno de ellos, Rosa spp., Crataegus monogyna, Prunus spinosa, Jasminum fruticans, Lonicera etrusca y Colutea arborescens. En el perímetro de cada uno de ellos se ha cavado una pequeña zanja en la que se ha introcucido parte de la malla perimetral, de 1,5 metros de altura, a fin de proteger el conjunto de lagomorfos y roedores, así como de ganado ovino y corzos. La malla se sujeta mediante bridas a cuatro barras de tetracero que hacen de postes.

Aspecto final del metro cuadrado de bosque.


Este método se puede emplear también para facilitar la regeneración de árboles que no pueden desarrollarse correctamente por el exceso de ramoneo de corzos u ovejas. El área inicial de un metro cuadrado se puede ampliar para proteger varios árboles y arbustos y favorecer su regeneración.

 

Plano de situación de los dos ensayos 17A y 17B.



El primer grupo, Módulo 17 A, se instaló en el borde sur del cercado, en la zona más árida de la parcela, y se ha replicado con otro grupo de la misma composición, Módulo 17 B, en el vértice sur del cuadrángulo que forma la parcela, en la zona menos seca. Queremos comparar la capacidad de implantación en cada una de las zonas y la rapidez de desarrollo de los arbustos.

Se han plantado en total: 2 Quercus ilex, 2 Quercus faginea y 2 Prunus dulcis como especies arbóreas principales. Las especies arbustivas acompañantes han sido 6 Rosa canina, 6 Crataegus monogyna, 4 Prunus spinosa, 3 Jasminum fruticans, 3 Lonicera etrusca y 2 Colutea arborescens.

Reseña de la implantación del ensayo: Jornada de trabajo en Aguilar de Campos (VA) 2019



En el proyecto "Módulos de regeneración forestal" estamos estudiando diferentes combinaciones de árboles y arbustos, y de métodos de plantación para lograr una reforestación efectiva, económica y  natural de terrenos agrícolas abandonados y espacios degradados.

Los objetivos del proyecto son:
  • Recuperar vegetación autóctona en una zona en la que apenas subsisten vestigios de ella.
  • Reintroducir especies autóctonas, principalmente quercíneas.
  • Estudiar el comportamiento expansivo de arbustos acompañantes.
  • Estudiar el efecto nodriza de herbáceas y arbustos sobre semillas de encina y quejigo.
  • Crear fuentes semilleras de especies arbustivas y de fruto.
  • Estudiar el uso de micorrizas para la recuperación del suelo.

Descarga el informe completo en Proyecto "Módulos de regeneración forestal".